Cuentos infantiles para un público no tan joven.
A Horseback Riding Tale. Exhibición de Adriana Zárate. The New Wall Gallery.
¿Cuántos de nosotros aún recordamos los cuentos de nuestra infancia?
Hace unos días, en una conversación salió al tema que Disney ha manipulado a prácticamente todas las mentes virginales del mundo. También apuntábamos, que aún con todo, lo que los estudios Disney hacían, era retomar las historias clásicas y que en ellas, siempre había una misión moralista.
Tampoco se trata de salir a la calle y quemar las historias de Hans Christian Andersen o de los Hermanos Grimm. Si esos cuentos tenían un cierto contenido adoctrinador, era porque precisamente tenían una función complementaria a la educación parental. Y para ello recurrían a historias que, en nuestra época políticamente correcta, jamás serían mostrados o contados a los infantes: Niños que son comidos por brujas, doncellas que sucumben envenenadas y villanos muertos bajo la espada de algún héroe, no son precisamente los valores que se buscarían promover en la civilización occidental y puntos circunvecinos.
Sin embargo, dichos cuentos aún se encuentran en los libreros de muchos hogares y para aquellos que rondamos – ampliamente – los 30 años, con seguridad formaron parte de nuestras lecturas a tierna edad.
Así entonces, no habríamos de sorprendernos con las piezas de Adriana Zárate, quien en su más reciente exposición A Horseback Riding Tale, nos presenta un universo de personajes fantásticos, dignos del más elegante cuento inglés.
Es de recalcar, que sus personajes andan a caballo y algunos de ellos blanden espadas, remitiéndonos a la tradición ecuestre medieval, la cual no nos es muy cercana gráficamente hablando, salvo algunas representaciones por medio de dibujos del mundo árabe – la historia cosaca y asiria nos queda francamente muy lejos – y una que otra trágicamente olvidada escultura de algún exmandatario.
No es gratuito entonces, que Zárate haya encontrado aquí elementos bastante atractivos para hacer su obra, la cual, dicho sea de paso, demuestra la madurez de quien tiene años produciendo, tanto con su universo, como con la técnica empleada; y es así, que se convierte también en un ejemplo para todos aquellos que quieran dedicarse profesionalmente a la producción plástica.
Definitivamente, la obra de Adriana nos invita a regresar en nuestros años e imaginar el mundo de sus personajes, preguntándonos: ¿cuál será la historia que hay detrás? ¿qué hay del lado derecho que todos sus personajes se empeñan en ir? ¿cómo es que puede ver el que tiene cabeza de pastelillo?
La exhibición de Adriana Zárate permanecerá en The New Wall Gallery hasta el 25 de Noviembre del presente año. La dirección es: Vía Rómulo 509, colonia Fuentes del Valle, Garza García, Nuevo León.





